Acabo de llegar de un paseo nocturno por Sao Pablo, la gente en Brasil, desde los controladores y pilotos hasta los habitantes se han mostrado muy cordiales.
Según he revisado, el técnico reparó la fuga de combustible y el avión esta listo para volar. Entro utilizando mi linterna para no pechar con nada, levanto lo que haya suelto en la cabina y preparo todo para el vuelo.
El servicio meteorológico informa viento del uno ocho cero a diez nudos, visibilidad ilimitada, nubes quebradizas a mil cuatro cientos pies y el ajuste del altímetro uno cero dos uno Hectopascales.
Luego de cebar los motores, damos ignición a nuestra fuente de poder y a nuestra próxima etapa.
Despegamos a las 22:43 horas UTC, poniendo rumbo hacia el Este rumbo a Santos Dumont, Río de Janeiro. La oscuridad se hace notar. Apenas quedan algunos brillos restantes del Sol en el cielo, que aclaran el color de la atmósfera hacia el horizonte. La noche está tranquila, en la radio suena "Por ti volare", de Andrea Bochelli, dando tranquilidad y paz, volando a 200 nudos por sobre tantas vidas llenas de preocupaciones, problemas, fracasos, mentiras, engaños... de eso yo ni pensar aquí... estoy separado por millones de kilómetros de ese tipo de vida... hay una capa que me separa de la locura de las grandes ciudades, al menos momentaneamente, mientras haya espacio entre la tierra y nosotros.
El control de aproximación de Santos Dumont nos advierte de tráfico a las dos en punto de nuestra posición: momentos después, observamos las luces anticolisión de un Boeing 737 de Varig varios cientos de pies por encima de nuestra altitud. ¿Cuántos han de volar sin saber lo que es realmente volar? En mi opinión, han sido muchos. Ejecutivos, empresarios, familias enteras, que ni bien abordan el avión ya quieren llegar a destino, por lo que no llegan a disfrutar del viaje tan maravilloso, de esa experiencia que te marca la vida, recordando que el sueño más emocionante del hombre: volar ya no es un sueño, sino una maravillosa realidad! La voz del controlador de aproximación nos recuerda que aún estamos en el aire, dándonos autorización para aproximación visual a pista cero dos derecha, luego de vichar por la ventana izquierda vemos la pista, reducción de velocidad a velocidad de aproximación, tren de aterrizaje abajo, flaps extendidos, reportamos establecidos en final de pista cero dos derecha de
Santos Dumont, y ahora si. Autorizados a aterrizar.
Es este momento, en el que se nota con mayor intensidad, que el avión no es solo un montón de pedazos de metal unidos, sino que durante todo el vuelo pero en especial en el aterrizaje, el avión y uno mismo se transforman en UNO, siendo el avión la prolongación del cuerpo humano.
Comenzamos el descenso final, ya muy cerca de la pista cortamos potencia y nivelamos casi rozando la pista, para dejar que por si solo el avión descienda cuando se sienta a gusto con la situación. Tras un leve sacudón que es la transición de la libertad en el aire, a
la prisión de la tierra, rodamos unos pocos metros mas adelante para culminar liberando la pista.
Señor Controlador de tráfico aéreo, muchisimas gracias por su dedicación y servicio, por su esfuerzo, presición y destreza. Hoy ha salvado muchas vidas, es usted un ser único. En usted confiamos, a usted obedecemos. Muchas gracias por salvar nuestro vuelo.
Es esto lo que quisieramos decirles a cada uno de ellos, que siempre están atentos y dispuestos a darnos una mano, sin embargo, pese a su cargado trabajo, nos despedimos haciéndoles un gesto hacia la Torre donde se encuentran y con un Muchisimas gracias por su servicio y amabilidad, que tenga muy buenas noches.
Son las nueve menos diez de la noche en Rio de Janeiro. La noche va rociando con su manto oscuro lleno de miles de millones de estrellas. Desciendo del avión
para estirar las piernas. Mirando atentamente a mi aeronave... surgen miles de pensamientos. Mientras se escucha
como se va enfriando el metal me acerco y me limito a darle una palmadita al fuselaje... - Que bien te has portado hoy fiel amigo, gracias gran amigo!
Camino unas cuadras y encuentro un pequeño supermercado. Compro una botella de Pepsi de dos litros y un paquete de galletitas y regreso al aeropuerto. Ya dentro de la cabina abro el paquete de galletitas y al probar una... carajo! que gusto agrio... miro la etiqueta ... Fecha de Vencimiento: 06 de Julio 2004. La botella de Pepsi la tomé en unos minutos nada mas, tenia mucha sed y estaba enojado por haberme quedado sin comer.
Esa noche mirando las estrellas desde la cabina, me quede dormido tapado con una frazada. Esa noche también me tuve que levantar a "rociar un arbolito" como tres veces.
Lunes 16 de Abril de 2007
SBSP-SBRJ
Etapa Nº2
Despegue: 19:43 hrs Local Brasil
Aterrizaje: 20:46 hrs Local Brasil
Combustible usado: 433 Galons
Problemas Técnicos: N/A
Distancia recorrida: 253Nm
Metar:
SBSP 162300z 18010KT 9999 BKN014 21/18 Q1021
SBRJ 162300z 17009KT 9999 FEW020 SCT090 25/23 Q1016
Según he revisado, el técnico reparó la fuga de combustible y el avión esta listo para volar. Entro utilizando mi linterna para no pechar con nada, levanto lo que haya suelto en la cabina y preparo todo para el vuelo.
El servicio meteorológico informa viento del uno ocho cero a diez nudos, visibilidad ilimitada, nubes quebradizas a mil cuatro cientos pies y el ajuste del altímetro uno cero dos uno Hectopascales.
Luego de cebar los motores, damos ignición a nuestra fuente de poder y a nuestra próxima etapa.
Despegamos a las 22:43 horas UTC, poniendo rumbo hacia el Este rumbo a Santos Dumont, Río de Janeiro. La oscuridad se hace notar. Apenas quedan algunos brillos restantes del Sol en el cielo, que aclaran el color de la atmósfera hacia el horizonte. La noche está tranquila, en la radio suena "Por ti volare", de Andrea Bochelli, dando tranquilidad y paz, volando a 200 nudos por sobre tantas vidas llenas de preocupaciones, problemas, fracasos, mentiras, engaños... de eso yo ni pensar aquí... estoy separado por millones de kilómetros de ese tipo de vida... hay una capa que me separa de la locura de las grandes ciudades, al menos momentaneamente, mientras haya espacio entre la tierra y nosotros.
El control de aproximación de Santos Dumont nos advierte de tráfico a las dos en punto de nuestra posición: momentos después, observamos las luces anticolisión de un Boeing 737 de Varig varios cientos de pies por encima de nuestra altitud. ¿Cuántos han de volar sin saber lo que es realmente volar? En mi opinión, han sido muchos. Ejecutivos, empresarios, familias enteras, que ni bien abordan el avión ya quieren llegar a destino, por lo que no llegan a disfrutar del viaje tan maravilloso, de esa experiencia que te marca la vida, recordando que el sueño más emocionante del hombre: volar ya no es un sueño, sino una maravillosa realidad! La voz del controlador de aproximación nos recuerda que aún estamos en el aire, dándonos autorización para aproximación visual a pista cero dos derecha, luego de vichar por la ventana izquierda vemos la pista, reducción de velocidad a velocidad de aproximación, tren de aterrizaje abajo, flaps extendidos, reportamos establecidos en final de pista cero dos derecha de
Santos Dumont, y ahora si. Autorizados a aterrizar.
Es este momento, en el que se nota con mayor intensidad, que el avión no es solo un montón de pedazos de metal unidos, sino que durante todo el vuelo pero en especial en el aterrizaje, el avión y uno mismo se transforman en UNO, siendo el avión la prolongación del cuerpo humano.
Comenzamos el descenso final, ya muy cerca de la pista cortamos potencia y nivelamos casi rozando la pista, para dejar que por si solo el avión descienda cuando se sienta a gusto con la situación. Tras un leve sacudón que es la transición de la libertad en el aire, a
la prisión de la tierra, rodamos unos pocos metros mas adelante para culminar liberando la pista.
Señor Controlador de tráfico aéreo, muchisimas gracias por su dedicación y servicio, por su esfuerzo, presición y destreza. Hoy ha salvado muchas vidas, es usted un ser único. En usted confiamos, a usted obedecemos. Muchas gracias por salvar nuestro vuelo.
Es esto lo que quisieramos decirles a cada uno de ellos, que siempre están atentos y dispuestos a darnos una mano, sin embargo, pese a su cargado trabajo, nos despedimos haciéndoles un gesto hacia la Torre donde se encuentran y con un Muchisimas gracias por su servicio y amabilidad, que tenga muy buenas noches.
Son las nueve menos diez de la noche en Rio de Janeiro. La noche va rociando con su manto oscuro lleno de miles de millones de estrellas. Desciendo del avión
para estirar las piernas. Mirando atentamente a mi aeronave... surgen miles de pensamientos. Mientras se escucha
como se va enfriando el metal me acerco y me limito a darle una palmadita al fuselaje... - Que bien te has portado hoy fiel amigo, gracias gran amigo!
Camino unas cuadras y encuentro un pequeño supermercado. Compro una botella de Pepsi de dos litros y un paquete de galletitas y regreso al aeropuerto. Ya dentro de la cabina abro el paquete de galletitas y al probar una... carajo! que gusto agrio... miro la etiqueta ... Fecha de Vencimiento: 06 de Julio 2004. La botella de Pepsi la tomé en unos minutos nada mas, tenia mucha sed y estaba enojado por haberme quedado sin comer.
Esa noche mirando las estrellas desde la cabina, me quede dormido tapado con una frazada. Esa noche también me tuve que levantar a "rociar un arbolito" como tres veces.
Lunes 16 de Abril de 2007
SBSP-SBRJ
Etapa Nº2
Despegue: 19:43 hrs Local Brasil
Aterrizaje: 20:46 hrs Local Brasil
Combustible usado: 433 Galons
Problemas Técnicos: N/A
Distancia recorrida: 253Nm
Metar:
SBSP 162300z 18010KT 9999 BKN014 21/18 Q1021
SBRJ 162300z 17009KT 9999 FEW020 SCT090 25/23 Q1016






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